¿Adónde vas España? (15): Presidente a la fuga
Manuel Castro Zotano
General retirado
Desde que el Sr. Sánchez fue investido como presidente del Gobierno, allá por noviembre de 2023, con el apoyo de un grupo de partidos independentistas (ERC, Junts, PNV y Bildu), nacionalistas como Coalición Canaria y neocomunistas antisistema como los diferentes grupúsculos integrados en Sumar, está en una dinámica de huida hacia adelante que va a arrasar con su propio partido, el Estado de Derecho y la nación española.
A los mandos de su partido, ha despedido a las personalidades mas conspicuas para rodearse de un sin fin de adeptos indocumentados que siguen acríticamente a líder para obtener canonjías y, en casos muy sonoros, medrar con la corrupción. Por otra parte, el PSOE que siempre ha estado mas cerca del marxismo que de la socialdemocracia, ahora se encuentra en una deriva ideológica disolvente de los valores que hicieron grande a la cultura occidental (libertad individual, democracia, imperio de la ley, igualdad ante la ley y racionalismo científico). El catecismo “woke” adoptado por el PSOE, es el ultimo recurso del marxismo para acabar con ella. Ya lo vaticinó El filosofo comunista italiano Gramcsi (1891/1937) que veía como la solución marxista a través de la revolución económica era un fracaso porque los obreros estaban mas protegidos conviviendo con el capital que con la dictadura del proletariado. Se hacía necesario, según él, llevar acabo otra revolución, en este caso intelectual, para derribar de raíz la cultura y civilización occidental principal enemigo de la implantación de un orden comunista.
El Estado de derecho con nuestro Presidente ha sido objeto, permanentemente, de ataques desmesurados en sus pilares fundamentales (el imperio de la ley, la división de poderes, el respeto a los derechos fundamentales y la legalidad de la administración). Casos notorios de estos desvaríos los encontramos en la constante agresión a la separación de poderes, como medio de evitar controles del Ejecutivo por el Judicial (críticas de la actuación de los jueces; utilización partidista de órganos autónomos como la Fiscalía General; colonización de órganos jurisdiccionales, como el del Tribunal Constitucional, que le ha permitido revisar o anular sentencias condenatorias contra miembros de su partido en la gestión pública (caso de los ERE) o amnistiar a delincuentes condenados por delitos relacionados con el independentismo catalán). Asimismo, intenta constantemente sustraerse al control del Ejecutivo por el Legislativo mediante formulas para acortar los plazos o abusando de los decretos-ley, etc. En cuanto a la libertad de expresión, persigue con saña a los medios de comunicación que osan airear sus casos de corrupción o simplemente, critican sus actuaciones políticas. Televisión Española es un ejemplo evidente de lo dicho hasta el punto que su propio Consejo de Informativos habla en su último informe de “sesgo ideológico y falta de rigor” en varios programas.
La Nación también está menoscabada porque el Estado no llega con suficiente eficacia a determinados territorios gobernados por partidos independentistas o confederalistas, que están borrando cualquier vestigio de pertenencia a España con la complicidad del Gobierno que legisla favorablemente hacia sus intereses vulnerando la igualdad jurídica de los españoles y la solidaridad interterritorial que pregona la Constitución. Esto, no solo afecta a la convivencia política, sino de modo muy importante, a la Seguridad Nacional que en buena parte se basa en la solidaridad de las CCAA.
El presidente Sánchez en su megalomanía desenfrenada siempre ha tratado de estar en el candelero. Consiguió con malas artes hacerse con la presidencia del PSOE como trampolín para posteriormente, sin ganar las elecciones generales y con apoyos infames, ser promovido a la presidencia del Gobierno en 2023. Un año antes fue elegido presidente de la Internacional Socialista en el Congreso de la organización celebrado en de Madrid, siendo el único candidato presentado. La verdad es que esta asociación, a parte de cobrar la cuota a los respectivos países, no representa ningún beneficio práctico para la democracia, es mas bien un foro para hacer turismo de lujo y de exhibición personal donde la izquierda se mira el ombligo embelesadamente.
En los estertores de esta la legislatura, cuando los partidos que lo auparon al poder comienzan a racionarle sus apoyos, su partido perdiendo elecciones autonómicas -resultado fácilmente extrapolable a las próximas generales- y su entorno familiar, del partido e institucional, sumido en la corrupción (presunta), nuestro personaje se ha lanzado en una carrera desenfrenada hacia el exterior en la que está dispuesto a vender lo que queda de España por un liderazgo internacional aunque sea de despojos políticos.
En ese marco, sin olvidar que nunca descuida la dimensión interior, se inscriben los últimos movimientos del personaje: enfrentamiento con EEUU e Israel, alineamiento político con personajes de la izquierda no democrática, búsqueda de apoyo en la China comunista, con el que comparte el “lado correcto de la historia”, etc. Así ha revivido viejos eslóganes como el “no a la guerra” que tan buen resultado le dieron en el pasado reciente, mostrándose internacionalmente como el adalid del multilateralismo, el pacifismo y del derecho internacional (“en casa del herrero cuchillo de palo”). Ha puesto distancia con la UE que, si bien, no estaba de acuerdo con la guerra de Irán, no por ello dejaba de mantener los lazos con EEUU e Israel y con la OTAN. Sánchez ha preferido la felicitación de países criminales como Irán o de grupos terroristas (Hizbulá, Hamás, los Hutíes…) y no ha tenido en duda ponerse en manos de China permitiéndole inversiones en áreas críticas para la seguridad nacional como las infraestructuras estratégicas o el campo de las tecnologías de la información y la comunicación, infraestructuras de red y transformación digital, sin que en ningún caso obtenga retornos tecnológicos, sin que ni siquiera mejore la balanza de pagos con China.
No cabe duda que este posicionamiento no es gratis y tendrá consecuencias nefastas para la economía y seguridad de España y de la UE.
Siempre nos quedará el voto
22/04/2026