Ceuta bastión de España
(4) Paga o muere
Manuel Castro Zotano
General retirado
Una vez formulada la hipótesis mas probable de que Marruecos fuera el autor del ataque híbrido de julio pasado, y sin descartar ninguna otra, es necesario adoptar medidas permanentes de control de riesgos desde la situación de normalidad al resto de situaciones que contempla la Ley de Seguridad Nacional y la Constitución Española. Dichas medidas se llevan a cabo en las siguientes áreas:
-Área de la Defensa: comprende la defensa militar del territorio, sus aguas territoriales y el espacio aéreo y aeroespacial de Ceuta y Melilla, islas y peñones. Las Fuerzas Armadas son la herramienta principal del Estado para garantizar la soberanía, la independencia y la integridad territorial de España. Cuentan para ello, con Planes Conjuntos de Defensa de los territorios de soberanía (en su día se denominó el Plan Ballesta y hoy, al parecer, son planes operativos de contingencia) y una estructura de mando operacional permanente.
-Área de la Seguridad Pública: comprende la defensa del Estado y del ciudadano en esas ciudades. La llevan a cabo fundamentalmente las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (del Estado y las policías locales) desplegadas en ambas ciudades. Como dijimos no existe ningún plan concreto para este tipo de seguridad y sí algunas instrucciones dispersas para determinadas amenazas. Aquí no hay una Estrategia de Segruridad Pública a nivel Nacional, como en Defensa, de la que se deducen planes operacionales subordinados, debido fundamentalmente a las competencias dispares entre Comunidades Autónomas (algunas tienen policias autonómicas y otras no). A nivel de la Ciudad de Ceuta o Melilla, el Mando de la seguridad pública se organiza de forma coordinada entre la administración estatal y la ciudad autónoma, bajo la dirección superior de la Delegación del Gobierno. En la actualidad, y mientras dure la Situación de Interés para la Seguridad Nacional, se ha designado un Mando Único Nacional que preside el Ministro de Política Territorial que coordina áreas operativas como la seguridad, fronteras, servicios públicos, CNI, etc.
-Zona gris: son amenazas híbridas para dañar o debilitar al Estado y desmoralizar a la población y se desarrollan en los Ámbitos de Especial Interés de la Estrategia de Seguridad Nacional (ciberseguridad, seguridad marítima, seguridad del espacio aéreo y ultraterrestre, lucha contra la desinformación, protección de infraestructuras críticas, etc.). En general, las amenazas son transversales y exigen la intervención conjunta de fuerzas militares, policiales y otros recursos del Estado. La coordinación de todas las capacidades corresponde al Consejo de Seguridad Nacional, órgano político-civil. Establece Planes Estratégicos para cada ámbito por medio de Comités especializados. La realidad es que se ha avanzado disponiendo ya de Estrategias nacionales en ciberseguridad, seguridad aeroespacial, seguridad contra el crimen organizado e infraestructuras críticas.
El famoso Plan de Seguridad Integral para las ciudades de Ceuta y Meilla (que ni está, ni se le espera por un tiempo), integraría los planes correspondientes a las tres areas anterioirme presentadas. Es en el Área de Defensa donde existen la totalidad de los planes y Ördenes de Operaciones, a distintos niveles, adecuadamente actualizados, evaluados periodicamente y con una organización del mando perfectamente estructurada. También en la Zona Gris los hay pero con algunas carencias. Mi estudio lo voy a central en el Ärea de Seguridad Pública, cuya planificación es mas deficiente y en aspectos concretos de algunas amenazas híbridas.
Para deducir lecciones aprendidas aplicaré, como dije, el método OTAN de Revisión Después de la Acción (AAR) al caso de la avalancha migratoria ocurrida el 30 y 31 del mes de Julio del año en curso, que todavía está sin resolver. Para ello, trataré de contestar a las cuatro preguntas típicas del método citado: ¿cuál era el plan original (objetivos y misión)?, ¿qué sucedió realmente (la realidad en el terreno)?, ¿qué salió bien y por qué (éxitos)? y ¿qué salió mal y por qué (problemas)?
Contestando a la primera pregunta podemos decir que la misión principal era (me atrevo a formularla al no existir plan): “mantener de forma permanente la inviolabilidad de la frontera con Marruecos ante una avalancha masiva de emigrantes por tierra, mar o aire”. Pero como la citada misión ha sido desbordada por la realidad de los hechos y el problema continúa sin resolver, habría que analizar, además, una nueva misión que podríamos formular como: “restablecer la situación de normalidad recuperando las condiciones iniciales de seguridad y de habitabilidad de Ceuta, expulsando, de acuerdo a la legalidad vigente, a los emigrantes que no quieran volver voluntariamente a Marruecos”. Consecuentemente el informe AAR que voy a esbozar va a comprender ambas misiones.
Con respecto al resto de preguntas del informe: ¿qué sucedió realmente?, ¿qué salió bien?, ¿qué salió mal?, es necesario conocer con cierta profundidad los antecedentes (históricos, políticos, económicos, jurídicos, operativos, etc.) del caso y, por otra parte, disponer de una buena información de contacto para dar una respuesta fundamentada.
Empecemos por lo primero, los antecedentes. Hay que resaltar que en los últimos diez años se ha producido un aumento significativo de los flujos migratorios irregulares hasta el punto de preocupar al ciudadano europeo que ve en riesgo su identidad nacional y, más prosaicamente, el probable deterioro de su nivel de vida y del estado de bienestar. Tanto es así que la emigración irregular se ha convertido en un problema político de primera magnitud que ha modificado el panorama electoral europeo, sesgándolo hacia posiciones mas intransigentes. No basta con decir que la economía de la UE depende de manera creciente de esta mano de obra joven para mitigar el envejecimiento demográfico y cubrir sectores clave. La baja capacitación de emigrantes en situación irregular no garantiza un verdadero relevo generacional; a menudo cubre empleos de baja calidad —cuando encuentran trabajo— y, en bastantes casos, acceden a él a través de redes informales y mafias que terminan por explotarlos. Lo que no deja de ser preocupante es que por reagrupación familiar muchos de los emigrantes regularizados traen de sus respectivos países, en muchos casos, dos o tres miembros que no aportan nada a la seguridad social y si consumen de ella.
La política de la UE respecto a la emigración procedente de África ha sido, tradicionalmente, cargar el peso mayoritario del problema sobre los países de primera entrada (España, Italia y Grecia), mientras se adoptaba una postura buenista de acogida generalizada. Tras la revolución política de los últimos años en la UE, se ha cambiado, radicalmente (Pacto sobre Migración y Asilo de la UE, junio 2024 y 2026) a otra en que las cargas se reparten entre todos los países miembros, se paga a terceros países por mantener el flujo migratorio alejado de nuestras fronteras (externalización) e, incluso, se prevé desplegar Centros de Retorno de la UE (a semejanza de los dos que la Sra. Meloni tiene en Albania que tanto denostaron los que hoy aplauden).
De todos modos, la externalización no es la panacea para resolver el problema porque la emigración no se elimina, se desplaza hacia las zonas con menor control de salida o transito. Se puede afirmar que, el ultimo año, en la ruta migratoria del Atlántico occidental con Canarias (Marruecos, Senegal, Mauritania que cobran la externalización) descendió el tráfico en un 60%. Asimismo, descendió en mas del 50% en la ruta del Mediterráneo central (desde Tunez y Libia, también externalizados por la UE). En cambio, se elevaba el flujo migratorio en una cantidad similar en Argelia en el mismo periodo de tiempo (el Gobierno argelino no se vende a la externalización. Quizás piensa utilizar la emigración como arma). Con los datos aportados parece que hay una relación causa-efecto entre entre pago por la UE y disminución del trafico de emigrantes.
¿Que papel juega Marruecos en todo esto?...Ver próximos artículos.
12/09/2026